Sin lugar
a dudas, este es un tema que merece más de una semana de discusión y análisis,
estamos hablando de la evolución misma de lo que la escuela neoclásica de economía,
concibió como el homo economicus, es
decir aquella personificación del instinto humano que busca el mayor beneficio
propio con el menor esfuerzo.
Las corporaciones
o grandes empresas, son la expresión más amplia, evolucionada y elaborada de
este instinto, no son un fenómeno aislado ni coyuntural sino el resultado de
una experiencia generacional en distintos campos, como el jurídico, económico y
social (el ejemplo de la esclavitud es prueba de esto). Sin embargo, el
componente más importante de las corporaciones ha sido, es y seguirá siendo el
componente humano, no podemos olvidar que quienes están detrás y dirigen estas
ficciones jurídicas son personas físicas de carne y hueso, con defectos y virtudes
pero sobre todo con un afán de lucro y ambición que es el motivo principal por
el cual se organizan bajo esta modalidad. Por este motivo, pienso que antes de
hablar de Ética Empresarial debemos de hablar de Ética Humana, como lo hemos
estado aclarando en el trascurso de los cursos anteriores, en los que hemos
dejado claro que existe una crisis de ética y valores humanos que a la postre
se refleja en una crisis en los sistemas económicos y gubernamentales, por lo
que no podríamos hablar de una verdadera aplicación de la ética corporativa si
quienes están llamados a aplicarla la carecen, la globalización y el libre
comercio solo han servido de agravantes para esas crisis que lejos de ser
paliadas por parte de las autoridades gubernamentales o de grandes empresarios,
pareciera que sirven de sustento para su accionar.
Las corporaciones,
al igual que las personas que las dirigen están completamente consientes de cuáles
son sus obligaciones éticas y podríamos decir que muchas de esas personas
tratan de aplicar valores éticos en las empresas que dirigen, la dificultad está
en cómo sopesar los intereses económicos que persiguen las empresas sobre los interés
del entorno en el cual desarrollan su actividad económica, la teoría de las
manzanas podridas que nos presenta el documental, no es absoluta sino que más
bien relativa a todo el comportamiento corporativo por lo que lo importante no
es identificar esas manzanas podridas sino mas bien identificar a quienes son
las que las pudren. Es como atacar la enfermedad sin antes empezar a
identificar los síntomas, por ejemplo, uno de esos síntomas podría ser una educación
basada únicamente en principios puramente economicistas (como es el caso de
algunas universidades privadas), sin antes pasar por principios filosóficos y
humanos (como si se acostumbra en muchos sistemas educativos estatales).
En Costa
Rica, estamos en plena crisis de ética y valores, en las últimas dos décadas hemos
visto procesos judiciales abiertos contra ex-presidentes de la república y
justo en el actual gobierno estamos viviendo un maridaje completo entre la
clase política dominante y la clase económica más suntuosa, ejemplo de ello es
que el actual segundo vicepresidente de la república es banquero de profesión y
representa a un gremio de familias sumamente acomodadas del país, gobierno y empresarios
cerraron filas en torno a sus intereses particulares y en dicho circulo no entra
ninguna otra clase social. Esto está causando un malestar generalizado que poco
a poco se va exacerbando con los últimos casos de corrupción, como la trocha
fronteriza que se construía en la frontera con Nicaragua, en donde tanto
funcionarios públicos como empresarios se unieron ilícitamente para delinquir
en contra del bien público.
Personalmente, no creo que las corporaciones o
grandes empresas funcionen sobre la base de un comportamiento antisocial y antidemocrático,
sino que es el resultado de la incorporación a un mercado que si pregona esas
aristas, es como el planteamiento de Rousseau, en su obra “El Contrato Social”, en la que aseguraba que el ser humano nacía
bueno por naturaleza y que era la sociedad la que se encargaba de hacerlo
proclive a la maldad, pues es lo mismo con las corporaciones, que nacen con un interés
único de lucrar pero que indirectamente crean otros beneficios como fuentes de
empleo, pago de impuestos, infraestructura y otros, pero es en el acontecer de
sus acciones que se encuentran con la necesidad directa de tomar acciones
destinadas al detrimento social y democrático.
Es claro
que existe una confabulación profunda entre corporaciones y gobierno, en mi país
tenemos una expresión para este fenómeno y simplemente decimos que “son de los
mismos”, esto obedece al instinto de sobrevivencia y a una tendencia de autoprotección
de las clases más poderosas, este fenómeno fue anunciado y analizado por Carlos
Marx hace mucho tiempo pero también predijo su fenecimiento, que es algo muy
parecido a lo acontecido en los Estado Unidos con la crisis del 2008.
En cuanto
a que si los gobiernos tiene interés en normalizar el capitalismo, bueno eso es
muy relativo a cada caso en particular, en Suramérica encontramos mas tendencia
hacia esta afirmación, como lo es el caso de Bolivia, Venezuela o Brasil; no así
en Norteamérica donde cada país lucha por salir adelante bajo su propio modelo
particular, los países Centroamericanos, continuamos siendo un collage de malas
experiencias y de desintegración.
En cuanto
a los instrumentos, el panorama es más alentador, existen teorías legales como
la del “Levantamiento del Velo Societario”, en la cual se realiza una intervención
judicial directa sobre los socios de la empresa (personas físicas), para sentar
sus responsabilidades económicas y personales sobre determinada falta en la que
ha caído la corporación o empresa.
Para concluir,
quiero decir que como abogado y empresario estoy sumamente consiente que mi forma
de actuar en el mundo comercial va directamente ligado a mis principios y
valores y el hecho de que me esté preparando en esta maestría me da un valor
agregado como profesional pero antes como persona
Muy interesantes sus consideraciones. Tiene puntos de vista muy precisos. Saludos.
ResponderEliminarMuy interesante su perspectiva sobre el documental
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