La empresa del futuro o es sustentable o no es empresa
Mucho se ha analizado e investigado sobre cuál va a ser el futuro de la humanidad, respecto del entorno socio-económico y ambiental en el que desarrollan sus diferentes actividades. Desde la primera “Cumbre de la Tierra”, realizada en Rio de Janeiro en 1992, hasta la última Conferencia de las Naciones Unidas Sobre Desarrollo Sostenible (Rio+20), que tras 20 años coincidió en el mismo, se ha venido desarrollando un debate mundial sobre como el ser humano debe adoptar mejores costumbres y prácticas para lograr sobrevivir en armonía, equilibrio, integralidad y equidad, entre sí mismos y los demás seres vivos que habitan el planeta.
El reloj ya está en cuenta regresiva, el Cuarto Informe de Evaluación del IPCC, redactado en Paris Francia, en el año 2007, recopilo datos muy complejos sobre las condiciones de vida respecto al cambio climático, este informe es de los más completos y estableció plazos perentorios para comenzar a revertir las consecuencias de la acción humana sobre el planeta. La precipitada afectación al ambiente ha llegado a niveles sumamente alarmantes, problemas como la degradación de la capa de ozono, la escasez de agua, la erosión apresurada, el mal manejo de los desechos y la extinción constante de flora y fauna, entre otros, son efectos del acelerado crecimiento tecnológico y consumista, señalados por los distintos foros y organismos internacionales,
Toda esta realidad no es ajena a ningún país y a ninguna empresa, las acciones deben de ser conjuntas e interrelacionadas para lograr una mayor efectividad y progreso, de no ser así, cada vez será más difícil para los gobiernos lograr estabilidad social y menos rentable para las empresas desarrollar sus actividades económicas.
Ahora bien, entrando propiamente al tema del porque una empresa debe buscar la sostenibilidad, es claro que si todos las causas anteriormente señaladas afectan el entorno mundial, los precios de las diferentes materias primas necesarias para la producción también se van a ver dramáticamente afectados, es decir, si el agua o el petróleo se encarecen o son de difícil acceso, eso afecta directamente las finanzas de la empresa y consecuentemente su actuación en el mercado. Según Redclift (1996) “los efectos externos, entre los que destacan el efecto invernadero y la destrucción de la capa de ozono, no son consecuencia de la escasez, sino de la imprudencia e insostenibilidad características de los sistemas de producción”.
Vayamos a un ejemplo relacionado con el componente social, si una empresa tiene la posibilidad de contratar personal local y bien capacitado académicamente, su producción va a ser de mejor calidad, si por el contrario no cuenta con un personal de la zona que cumpla sus expectativas profesionales deberá invertir en traerlo de otros lugares, lo que devendrá en mayores gastos de inversión.
Es por esto que la sustentabilidad no solo debe ser vista desde el punto ambiental sino que ya existen teorías modernas sobre como en el mundo empresarial se puede aplicar estrategias de mercado más rentables en el transcurso del tiempo y que a la postre van a significar más ganancias.
Las empresas se están dando cuenta de que invertir en procesos sustentables para su producción les genera mayores réditos y sobre todo perpetua su actuación en el mercado.
La principal conclusión es simple, aquella empresa que no se encamine hacia una proyección sustentable está destinada a fracasar por los embates del propio mercado y consecuentemente dejara de ser empresa, por el contrario, las que comiencen a aplicar un modelo de Desarrollo Sostenible serán las que se conviertan en pioneras de la forma de producción del futuro.
Nota: Este artículo fue tomado y modificado para este curso de dos artículos más de mi autoría, publicados en el Diario Extra de circulación nacional en Costa Rica.
Ver: http://www.diarioextra.com/2011/febrero/17/opinion04.php http://www.diarioextra.com/2011/junio/22/opinion03.php
Lic. Juan Miguel Villalobos
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